Después de unas mini vacaciones de Semana Santa, aquí estoy de vuelta, y
para ello traigo un bizcocho de yogur, una de las primeras receta que hice, a
la cual le tengo un cariño especial, pero le he dado mi toque personal agregándole
un glaseado de limón, dándole un aspecto distinto y ofreciendo un toque cítrico
al bizcocho.
Este bizcocho me lo enseñaron de manera clásica, midiendo las cantidades con
el propio recipiente del yogur, aunque para simplificarla, decidí pesar la
receta, y hacerlo en gramos y mililitros que es más fácil.
